A la búsqueda de soluciones pacíficas

Si Estados Unidos fue quien comenzó a crear las condiciones para iniciar una posible guerra comercial en contra del gigante asiático por medio de medidas arancelarias decretadas por el presidente Donald Trump, las cuales en su momento fueron respondidas de la misma manera por parte de China. Hoy, ha tomado un rumbo diferente, gracias al discurso del presidente chino Xi Jinping.

China da el primer paso.

Durante el foro de Boao de Asia, a la hora de tomar la palabra el mandatario chino declaró que el aislamiento es una mentalidad de la época de la guerra fría, son mentalidades del pasado que en el mundo moderno no tienen cabida y que por el contrario la suma y cooperación entre las diversas naciones son las únicas maneras de obtener resultados positivos, que beneficien a la economía no sólo de estas dos potencias sino de manera global.

Después de estas palabras, los inversores de todo el mundo han podido tomar un respiro y por un momento han olvidado la tensión que venían acarreando desde aquel primer tuit del presidente Trump en el que despotrico contra la nación asiática. De esta manera el S&P’s 500 logró por un momento subir hasta el 1.8%, aunque al final del día, otra noticia terminaría influenciando para que bajara a un modesto 0.3%.

Las medidas que planteó el presidente Xi Jinping, incluye el abrir la economía del país a la inversión extranjera al mismo tiempo se buscará que el régimen legal de la protección a la propiedad intelectual para con las empresas foráneas que busquen establecerse en el país, un punto sobre el cual, el presidente de los Estados Unidos ya había hecho hincapié; por último agregó que los aranceles a las importaciones de automóviles fabricados en el extranjero serían reducidos, una medida que también había sido criticada duramente por el mandatario estadounidense.

Aunque la noticia sirvió como bálsamo para que tanto los inversores cómo los mercados se tranquilizaran y regresara el apetito por los activos de riesgo, la verdad es que estas palabras han sido parte del mismo discurso ofrecido por China durante mucho tiempo y cómo podemos observar, no se tienen fechas o plazos concretos para que las medidas entren en vigor y que realmente exista ese cambio del que se habló y por si fuera poco, China presentará una queja ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra Estados Unidos por los aranceles que este quiere poner sobre el aluminio y el acero.