Contra el monopolio del Dólar/h1>

El pasado mes de agosto, Alemania se encargó de hacer un llamado a Europa, pero no sólo a los miembros de la Unión Europea sino a todos los países que forman parte del continente, el motivo de este, ha sido para convocar a toda Europa y de esta forma librarse de lo que se ha convertido en un asfixiante sistema monetario y financiero, precisamente refiriéndose al de los Estados Unidos, esto con la intención de fortalecer la autonomía del viejo continente ante el que solía ser un leal aliado pero que hoy se ha vuelto inestable, luego de que Donald Trump asumiera la presidencia del país de las barras y las estrellas.

Y lo que bien parecía un llamado sin mayor peso por parte de Alemania, ahora mismo este se encuentra cobrando fuerza en la forma de una iniciativa que presentará la Comisión Europea para que de esta forma se le dé mayor relevancia al euro en los mercados de divisas, sobre todo en lo que se refiere a los contratos de energía. En un borrador de esta iniciativa al cual tuvo acceso Bloomberg se podía leer lo siguiente: “Hay espacio para que el euro desarrolle aún más su papel global y alcance su potencial pleno, lo que refleja el peso político, económico y financiero de la zona del euro”. Esta iniciativa seguro será presentada próximamente.

Entre las medidas a resaltar, tenemos, la inclusión del euro como moneda en los contratos de energía, que sean acordados entre los estados miembros de la Unión Europea y terceros países, así como la creación de puntos de referencia de los precios en euros para el petróleo crudo. Con esta medida lo que se busca reducir es el riesgo de “interrupción del suministro de energía”, debido a las acciones de ”terceros países” de acuerdo con un memorándum que circulo entre los miembros.

Sin ir más lejos, hay que ver las acciones que el gobierno de Trump ha tomado, entre las cuales se encuentra la marcha atrás de los Estados Unidos al retirarse del acuerdo Nuclear con Irán, que terminó en nuevas sanciones económicas; Rusia (país europeo) también se encuentra cercado financieramente por Washington, así que las transacciones denominadas en dólares se complican con estos países.

Es bien sabido que la Unión Europea se ha convertido en el primer importador neto de energía en el mundo, haciendo año por año compras netas por más de 300,000 millones de euros, así que tener acceso a los principales proveedores de petróleo y gas, como tal en el caso de Irán y Rusia, se vuelve vital para la seguridad nacional y energética de los países europeos y sin embargo dadas las sanciones estadounidenses, este proceso se ve obstaculizado y si bien, compañías de talla internacional han tenido que desistir de hacer negocios con Teherán, la compañía francesa Total, ha desafiado a Trump, no sin antes conseguir el consentimiento del presidente Macron para regresar a Irán. Para la fijación de precios del petróleo en euros, una opción sería que se basaran en los campos de producción existentes en el Espacio Económico Europeo, o bien ajustarse a la propiedad física en un barril “típico” en la canasta de importación de petróleo crudo de la Unión Europea.

La Unión Europea, no es la única región que quiere esquivar el dólar. Países como Rusia, Turquía y China se encuentran acumulando más oro para poder depender menos de las operaciones que normalmente se llevarían a cabo con el billete verde. Si bien existen razones geopolíticas detrás de estos últimos, al final del día esta también debería ser una llamada para otros países.