Dura temporada para Tesla

Estos días Tesla se ha visto envuelta en un indagación profunda y es que algunos de los mejores analistas de Wall Street se han virado en su opinión respecto a la compañía fundada por Elon Musk, la que hasta hace no mucho tiempo se consideraba la mejor compañía de transportes para invertir en acciones. Ahora en cambio tenemos a Adam Jonas, analista de Morgan Stanley, quien el año pasado asignaba a Tela un precio objetivo de 379 dólares, pero que ahora ha planteado la posibilidad de que las acciones desciendan a 10 dólares en una teleconferencia de carácter privado con inversores, misma que más tarde fue divulgada por medios de comunicación. De acuerdo a sus palabras “Tesla se consideraba una empresa con una gran trayectoria de crecimiento… Pero hoy, la oferta excede la demanda, está dilapidando dinero, a nadie le importa el Model Y, recaudan capital y no hay compra estratégica. Hoy, no parece que Tesla tenga realmente una trayectoria de crecimiento. Parece más bien que tiene problemas de crédito y reestructuración”. Sin embargo no es el único con esta opinión y al menos otros dos analistas de Wall Street, suponen lo peor, al decir que las acciones podrían caer hasta 36 dólares o menos e incluso hubo alguien que ya calificó estos problemas como de “código rojo”. Estas previsiones extremadamente bajistas resumen claramente lo que está sucediendo con Tesla y con el precio de sus acciones este año. Cerrando la más reciente jornada cerrando en 196,59 dólares, las acciones de Tesla han perdido más de un 41% de su valor tan sólo en este año, con lo que su capitalización bursátil se ha reducido en unos 30.000 millones de dólares desde el verano del año pasado. Por lo demás existen dos acontecimientos negativos que han sucedido en los últimos seis meses que también han servido a la hora de implantar una visión pesimista sobre la compañía.

Previsiones de demanda, demasiado ambiciosas.

El precio de las acciones de Tesla siempre había sido un reflejo de la confianza que los inversores tienen en esta compañía tecnológica que se esperaba revolucionara la industria mediante la fabricación de vehículos eléctricos baratos para un mercado masivo y que esto se daría gracias a su tecnología así como su filosofía de fabricación únicas le permitirían poder hacerlo de forma rentable. Sin embargo esa confianza ha comenzado a desvanecerse rápidamente a causa de los problemas internos de Tesla en conjunto con los errores de Musk y una dinámica de mercado más cambiante de lo esperado. Tan sólo las ventas del Model 3 tuvieron un descenso drástico en el primer trimestre del año en comparativa con el trimestre anterior, esto a pesar de una disminución en el precio. Pero además, de acuerdo a los analistas de Sanford C. Bernstein & Co., Tesla pronto se estará enfrentando a la competencia de fabricantes europeos que cuentan con mejor posición para competir.

Crisis de efectivo

La crisis de confianza en la que se encuentra Tesla actualmente, es la de las reservas de efectivo de la compañía, mismas que se están evaporando a ritmos cada vez más rápidos lo que significa que hay menos recursos para hacer frente a sus deudas. El pasivo de la compañía supera los 22.000 millones de dólares y sus pérdidas acumuladas se aproximan a los 6.000 millones de dólares. Si bien a principios de mayo, la compañía logró recaudar 2.350 millones de dólares de capital nuevo, de acuerdo a Morgan Stanley, esta financiación apenas y cubre un puente de 12 meses. Tesla no espera obtener ganancias en el segundo trimestre y apunta que generaría ingresos hasta el tercero. Reafirmando sus previsiones de entrega de hasta 400.000 vehículos para este año.