Goldman Sachs lastrado por el escándalo de Malasia

Si bien es cierto que un escándalo no plantea una amenaza existencial en especial para las instituciones financieras globales, en el corto plazo puede terminar por empañar su reputación hasta llegar a lastrar los precios de las acciones. Esto es precisamente lo que ha sucedido con el banco neoyorquino, Goldman Sachs Group Inc.

¿Qué pasa con Goldman Sachs?

Pues bien, el banco de inversión global originario de Nueva York se encuentra actualmente envuelto en un escándalo, pero no cualquier clase de escándalo, sino que este podría considerarse el peor de los escándalos financieros en los 149 años de historia en la institución y es que las autoridades de Malasia han implicado a dos exempleados de la firma en operaciones con bonos hechas en nombre de un fondo estatal de Malasia, conocido como 1MDB, en el cual se alega que los ingresos se desviaron en beneficio de los individuos.

De ahí que el nuevo Gobierno del país, este tratando de pedir multas que sean superiores a los 3.300 millones de dólares, que servirían entre otras cosas para cubrir los fondos que supuestamente fueron robados por los dos exbanqueros de Goldman y de un tercer miembro de nombre Jho Low, que es financiero de Malasia, a los cuales los fiscales estadounidenses han acusado de conspirar para defraudar al fondo. Así, para el pasado mes de noviembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos se encargó de presentar los cargos contra Roger NG y Timothy Leissner, ambos exbanqueros de Goldman, pero también contra el mismo banco en general. El New York Times informó recientemente, que el Gobierno de Malasia ha dicho que ellos culpan directamente al banco de inversión y que piden “7.500 millones de dólares en concepto de indemnización… contribuyendo a la pila de multas del banco”.

Este tipo de situaciones, termina por hacer que los bancos sufran por lo general en dos aspectos: a)Su reputación, la cual se lleva un revés y b)Sus previsiones de beneficios que se tornan inciertas antes las preocupaciones de que lo elevado de una multa, eclipse cualquier tipo de crecimiento futuro y es que Goldman tendrá que enfrentarse a sanciones no sólo en Malasia, sino también en Estados Unidos por: ignorar las señales de advertencia, por supuestos sobornos pagados por al menos uno de sus empleados, indemnizaciones al Gobierno de Malasia por pérdidas del propio fondo estatal así como por cualquier sanción adicional que se tome contra el banco como resultado de investigaciones criminales y civiles, de las que todavía se encuentran en curso. Estos factores han hecho que Goldman Sachs haya sido la entidad que peor actuación ofreció de entre los grandes bancos estadounidenses en 2018, tan sólo en los últimos tres meses, las acciones han caído un 18%.

Desciende el negocio

En la próxima presentación de resultados, Goldman Sachs buscará calmar los ánimos de los inversores por medio del anuncio, sobre que se encuentra apartando una parte considerable del dinero, para poder cubrir las posibles multas y obligaciones. Bajo el objetivo de poder ayudar a los inversores a cuantificar el impacto del escándalo. No obstante, no se trata únicamente del escándalo en el que se encuentra el banco, sino que las acciones bancarias no son inmunes a las inciertas perspectivas económicas ni a cualquier posible descenso del volumen de operaciones durante este año. Además, Goldman podría perder ventaja frente a sus competidores en la región al verse involucrado con el gobierno.