Mercados en 2019

Un tema que lleva tiempo atrayendo a los inversores es el de la curva invertida de tipos así como su relación con las recesiones económicas que se han visto en los Estados Unidos y es que al menos en los últimos 60 años cada recesión que vivieron los estadounidenses vino precedida de una curva de rendimiento invertida.

De manera concreta, una curva de rendimiento invertida viene a producirse cuando los rendimientos de los bonos de corta duración logran superar a los de larga duración, o cuando los de larga duración caen por debajo de los rendimientos de corto plazo. Lo cual se considera algo atípico, puesto que lo normal es que el bono ofrezca un mayor rendimiento y entonces se compense el riesgo de duración en relación con las previsiones económicas para el país en cuestión (que en este caso se trata de Estados Unidos). Aquí, el lado positivo es que una recesión no ocurre de forma inmediata luego de verse una curva invertida, la media indica que al menos deberían pasar 19 meses luego de verse, pero además el rendimiento medio del índice del S&P 500 desde la fecha de la inversión de la curva hasta la recesión llegó a ser del 12,7%.

Pero los datos anteriores por si solos, no deben quedarse cómo la única referencia para vigilar en caso de recesión. Por lo cual, tendrá que ser necesario utilizar más información, existe (por poner un ejemplo) el Índice de Indicadores Económicos Líderes de Estados Unidos, que si bien en realidad había sido desarrollado con el fin de pronosticar la actividad económica futura ahora también ha servido como un indicador, veamos, cada vez que este indicador se ha tornado negativo año tras año antes de cada recesión desde principios de los años 70, ahora mismo la última lectura mostrada se mantiene por encima de cero, de manera que los mercados pueden mantenerse tranquilos.

Entonces ¿Qué puede esperarse del S&P 500? Pues bien, la opinión que domina en Wall Street es que podría subir hasta los 3.056 puntos para finales del próximo año, de esta manera Morgan Stanley es el menos optimista de todos, estableciendo un objetivo de 2.750 puntos, por su parte Bank of America fija el objetivo en 2.900 puntos, para el suizo UBS el objetivo a alcanzar es de 3.200 puntos mientras que Credit Suisse comparte el objetivo más optimista de todos al apuntar los 3.350 puntos. La encuesta llevada a cabo en Wall Street se ha actualizado para poderse aplicar a distintos fondos de inversión, de aquí parte que el índice Stoxx 600 alcance los 365 puntos para finales de año y 373 puntos para 2019. Se espera que el índice Euro Stoxx 50 alcance los 3.250 puntos para finales de año y los 3.325 puntos en 2019. El índice DAX alemán los 11.670 en 2018 y los 11.850 en 2019, mientras que el CAC de Francia alcanzará los 5.339 puntos para el cierre del año y en 2019, llegará a los 5.300 puntos.