El oro ya no brilla como antes

El oro siempre ha sido considerado como el refugio seguro al momento de invertir. Tal es el caso que se dio en estos primeros días del 2018, cuando llegó a conseguir ganancias del 3%, esto después de alcanzar máximos de 17 meses el pasado 25 de enero, llegando así a un nivel cercano a de 1.370 USD derivado del factor dólar, que en las pasadas semanas vio sus niveles más bajos en mucho tiempo, pero cual fue la sorpresa de varios al ver que en vez de continuar subiendo su valor como se estimaba hasta los 1.400 USD este se detuvo y no continuo con su ascenso.

Para los alcistas del oro, ha sido preocupante ver cómo pese a una volatilidad y fuertes sacudidas que acontecieron en últimos días a los mercados de valores de América y el mundo, no lograron hacer que el metal tuviera la fluidez esperada.

Entonces ¿Cuáles podrían ser las causantes de la tendencia bajista del preciado metal? Por ahora, parece ser que la clave se encuentra en una recuperación del dólar y el rendimiento de bonos. Sobre la primera, gracias a lo que nos indica el índice dólar, que es el encargado de seguir la evolución de esta moneda con respecto a una canasta de seis divisas principales, se afianzó sobre un nivel de 90. Mientras que el aumento a 2,902% de los rendimientos de los bonos del tesoro de Estados Unidos a 10 años, es la cota más alta registrada desde 2014. Por lo tanto los inversores se encuentran a la expectativa de dos cosas, primero que suba la inflación y segunda que se fortalezca la economía.

Un dólar fuerte suele perjudicar en especial al oro, ya que bajo esta premisa, deja de llamar la atención el metal precioso como un activo alternativo puesto que se abaratan las materias primas que se negocian en dólares. Además de que el oro suele resentir más una subida en los tipos de interés. Hay que recordar que para los inversores en los momentos de turbulencia en los mercados, la inversión más segura siempre ha sido el oro, de ahí que ante los últimos acontecimientos, la incertidumbre este apareciendo para aquellos que buscan negociar con este metal a largo plazo. Desde comienzos del año pasado el rango en el que se ha encontrado el oro ha oscilado entre 1.200 USD a la baja y 1.375 USD al alza. Por lo que sin una variación en estos topes, no será posible lograr que los precios suban.

Dada las circunstancias que hemos podido resumir, nos damos cuenta del porque entre los inversores el oro ha ido perdiendo su atractivo y sin embargo diversos expertos aconsejan tenerlo en una cartera diversificada siempre.