Sanciones a Irán con dedicatoria europea

La decisión que tomo el presidente estadounidense, Donald Trump, de retirarse del acuerdo nuclear de Irán aún no ofrecen un panorama claro de qué es lo que sucederá a partir de este momento, el acuerdo que rompió el ahora mandatario estadounidense levantaba las sanciones contra de esa nación al mismo tiempo que Teherán se comprometía a frenar su desarrollo de armas nucleares.

Con el final de este acuerdo, los inversores se encuentran analizando en donde podrán reflejarse más el efecto de esta decisión. Ya que además de los mercados petroleros que resentirán esta decisión, se avecina todo un impacto mayúsculo para aquellas empresas europeas que actualmente tienen relaciones de trabajo con la nación de Oriente Próximo.

JCPOA.

Por medio de un Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional con fecha de 8 de mayo del presente año, el ejecutivo ordenó "el cese de la participación de Estados Unidos en el Plan de Acción Conjunto y Completo (JCPOA) y su intención de tomar medidas adicionales para combatir la influencia maligna de Irán, así como de negarle a Irán todos los caminos hacia un programa nuclear". Las afectaciones entonces también vendrán para las empresas que tienen negocios en la región y que son de otras regiones. De acuerdo al informe del servicio de investigación del Congreso norteamericano: ”Las sanciones económicas que afectarán a las empresas estadounidenses, incluyen sanciones secundarias dirigidas a negocios originados en otros países que incluyan el comercio y la inversión en Irán”.

De acuerdo al copresidente del Consejo Europeo de Asuntos Exteriores, Carl Bildt "Las sanciones de Estados Unidos a Irán apenas están afectando a las empresas estadounidenses, sino que tienen como objetivo sobre todo a las europeas". En lo que considera una jugada planeada con todas las ventajas a favor de los norteamericanos. Ya que mientras sus empresas gozan de un periodo de gracia en el que podrán cancelar los contratos o en caso contrario enfrentar sanciones directamente en su país, además de no ser tantas empresas y no jugarse los mismos millones en inversión como sus contrapartes europeas, las cuales si se han expuesto al riesgo de tener inversiones de miles de millones de dólares que difícilmente podrían sacar del país en un periodo tan corto de tiempo, los ejemplos que tenemos se pueden ver con los gigantes europeos de la energía, Royal Duthc Shell y Total, los fabricantes de autos, Renault, Peugeot y Volkswagen.

Exenciones.

Las únicas alternativas que quedan para estas empresas europeas es realizar una solicitud de exención a Estados Unidos que les permitiera operar como hasta ahora lo han hecho, cómo sucedió en el pasado. Por ahora todo se trata de esperar y ver como se desarrollaran finalmente estas represalias.