Tasa de 10 años de Estados Unidos

Una de las tasas más seguidas por los inversores del mundo es la tasa de 10 años de los Estados Unidos, ya que sirve como un punto de referencia para las inversiones. Para principios de este mes, la tasa se fijaba en 2.73% con un mercado que apenas se encontraba pasando la montaña rusa de emociones de febrero, pero desde ese momento el rumbo alcista continuo hasta que el miércoles sobrepaso el techo del 2014 y 2013, llegando a cerrar en una tasa de 3.03% con una subida de 30 pbs a partir de principio de abril alcanzando el nivel más alto desde el verano de 2011, pero también las letras del Tesoro no se salvan y es que ahí las tasas se encuentran igualmente presionadas, como no se veía desde el 2008.

Esta situación está provocando que la curva de las tasas de interés se eleve a un ritmo de mayor velocidad que en los plazos más largos, lo que de mantenerse provocaría una anomalía conocida como inversión de la curva que cuando se ha visto se ha convertido en el preludio de una recesión.

¿Qué está llevando a las tasas a subir de esta manera en Estados Unidos?

Aunque existen varias razones, por ahora la que llama particularmente la atención es que por ahora esperan que la Fed continúe haciendo aumentos a su tasa de interés de referencia, es decir los fondos federales, situación que ya ocurrió en la reunión del pasado mes de marzo y que de acuerdo a lo previsto se repetirá en al menos dos ocasiones más en lo que resta del 2018 pero si la situación económica sigue marchando bien, podrían ser hasta tres subidas. La razón de estas subidas, es que la Fed busca normalizar las tasas antes de sobrecalentar la economía: Crecimiento firme y bajo desempleo ya son de por si combustibles que pueden afectarla, pero además los recortes a los impuestos que han alcanzado los 1.5 billones de dólares así como el aumento del gasto federal en 300,000 millones de dólares, que son acciones impulsadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Es el propio riesgo de sobrecalentamiento económico que impulsa a las tasas, amenazando con que más inflación sea generado: las presiones de la demanda de consumo e inversión en el aumento de los salarios para que existan demasiado apretado laboral. Se incluye además las políticas proteccionistas de Trump y sus amenazas cómo la de incluir aranceles sobre el aluminio y acero, así como con los productos chinos, que en caso de llevarlo acabó inmediatamente provocarían un encarecimiento en los pecios de los productos en Norteamérica.

Por último y no menos importante los excesos fiscales que está cometiendo el presidente estadounidense, ha venido a generar desequilibrios en el presupuesto que el gobierno no podría financiar sino hiciera uso de un recurso: emitir más deuda. Y a mayor nivel de endeudamiento, viene la exigencia de parte de los inversionistas de una mayor remuneración por intereses, en especial si se encuentran a la espera de que la Fed mantenga el aumento de las tasas y que la inflación de nueva cuenta venga a la alza.